“Utilizo la creatividad para desarrollar proyectos en pro de la cultura”

 

 

ENTREVISTA A CLARA SÁNCHEZ, PRESIDENTA DE GESTIONA CULTURA

Foto: Ana Soto

“Utilizo la creatividad para desarrollar proyectos en pro de la cultura”

              Pionera y emprendedora, destaca como defensora de la Cultura y sus profesionales

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■ Clara Sánchez Baldó (Águilas, 1970) es presidenta de Gestiona Cultura, entidad que por primera vez en la historia de la Región de Murcia ha organizado y llevado a cabo los primeros Premios Regionales de la Cultura Murcia 2017 (PRECUM). Está detrás, además, de la Plataforma a favor de una ley de cultura en la Región de Murcia, iniciativa que ya ha puesto en marcha y a la que se han adherido  ya  algunos de los grandes artistas que la Región de Murcia ha visto nacer y formarse. Es, además,  pionera en  sacar a dichos artistas fuera de la Región de Murcia, a través de la primera asociación que montó y de la que fue presidenta, APIMO. A día de hoy su actividad es imparable y Gestiona Cultura es una de las asociaciones con más peso y relevancia en la Región.

Licenciada en Historia del Arte, estudió además el Máster en Restauración del Patrimonio organizado por la Universidad Politécnica de Cartagena junto a los colegios profesionales  de Arquitectos y de Arquitectos técnicos de la Región de Murcia.

Sus años como miembro del equipo del Servicio de Patrimonio de la Dirección General de Cultura de la CARM (Comunidad Autónoma de la Región de Murcia) fueron para ella el inicio y punto de partida de su gran salto a la gestión cultural, iniciándose como mecenas de muchos artistas y moviendo el arte en toda la Región de Murcia de manera totalmente distinta a como se había hecho hasta el momento.

___________________________________________________________            ANA SOTO                                  22/06/2017
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– De familia de tradición jurídica y económica como jueces o banqueros, ¿por qué decides “saltarte” la tradición familiar y estudiar Historia del  Arte?

Viendo “Excalibur”, la película, mi madre me decía que era la rara de la familia (ríe).

Desde pequeña siempre me ha gustado dibujar; de hecho, me ponía a dibujar en cualquier lugar y todos los niños se ponían a mi alrededor a observarme.

– ¿Por qué no Bellas Artes?

Me dio miedo. Me gustaba dibujar, es verdad, pero no tenía ninguna formación previa. Es por ello que decidí matricularme en Historia del Arte, en la Universidad de Murcia.

– Estudiar Historia del Arte, ¿cumplió tus expectativas? ¿Te llenó?

Sí y no. Me dio una base que no debo menospreciar. Además, la licenciatura acompaña bastante a mi carácter.

– ¿En qué acompaña a tu carácter?

Por mi sensibilidad, que se traduce en sensibilidad hacia el arte y la cultura en general (poesía, escritura, etc.). Las ´profesiones frías´, como yo las llamo, no me interesan. Necesito el contacto con las personas, captar su sensibilidad y las largas conversaciones que mantengo con artistas me llenan. Y siempre se me ha dado bien. Un trabajo relacionado con las matemáticas, física o química me hubiese alienado, no dejando desarrollar  mis capacidades y, en definitiva, mi creatividad. Sin ser artista, porque no lo soy, soy muy creativa y sé detectar el talento.

 – Entendemos, entonces, que esas “profesiones frías” a las que te refieres son las científicas.

Efectivamente. Aquellas metódicas, que requieren procesos ya establecidos, las que tienen los pasos a seguir ya marcados.

– ¿Artista frustrada?

No (ríe). Pues utilizo la creatividad para desarrollar proyectos en pro de la cultura y no conocer la técnica no me ha supuesto ningún trauma. Siempre he huido de los trabajos “mecánicos”, necesito crear mis propios proyectos  y emprenderlos.

– Entonces, ¿cómo valoras tu trabajo durante casi ocho años en la Administración?

Al principio, bien, es decir, como bueno, pues tenía mucho que aprender. Pero una vez aprendido, necesitaba más y pensar por mí  misma en vez de que pensaran por mí y recibir órdenes. Tengo mi criterio propio. Hago caso de mi intuición.

¿Qué puesto ocupabas? Es decir, ¿cuáles eran tus funciones?

Fui Técnico de Patrimonio. Me encargaba de realizar el catálogo de bienes inmuebles de la CARM, aquellos catalogados como BIC (Bien de Interés Cultural) y/o protegidos por su valor. Me movía por la Región de Murcia haciendo fotos a dichos inmuebles y luego había de rellenar una ficha técnica en la que, en definitiva, tenía que determinar el estado del bien inmueble y los elementos  de interés en éstos de cara a su conservación. Trabajé  mano a mano con muchos arquitectos e historiadores del arte. Quizá el trabajo más importante que tuve que llevar a cabo en esta etapa fue elaborar el Catálogo de Conventos y Monasterios de la Región de Murcia junto a Loreto López y Jesús Gómez, trabajo que trajo consigo publicaciones y conferencias, además de una divulgación bastante importante de cara a los profesionales de la Conservación del Patrimonio.

– ¿Fuiste testigo en algún momento de la corrupción?

No. Soy más testigo ahora que en aquella época pues, humildemente, me dediqué de lleno a trabajar.

– Algo tuviste que percibir, Clara…

Posiblemente. Pero desde luego, poca atención le tuve que prestar puesto que, a día de hoy, no me acuerdo.

Llega la crisis

– ¿Por qué  decides abandonar la Administración?

Clara Sánchez, durante la entrevista.
Foto: Ana Soto

En 2009 y plena crisis, llegaron los primeros recortes presupuestarios y yo era personal contratado (no funcionaria) y fuimos los primeros que caímos. Eso sí, previendo la que se avecinaba, hice el intento de poner mi propio negocio, una tienda de productos típicos murcianos de alimentación, artesanía, souvenirs y regalos. Obtuve por ello, además, un accésit en el “XVI Concurso de Premios Empresariales”, otorgados por el Ayuntamiento de Murcia, que se tradujo, además de en reconocimiento como emprendedora, en 1.800 euros. Aun así, la intentona, por el contexto que sufría el país, fracasó.

– Una vez analizas tu situación laboral, ¿pensaste en darte por vencida?

Para nada, siempre he sido muy optimista y mi cabeza no para de pensar así que, junto a varios amigos pintores monté APIMO (Asociación de Pintores de Murcia y Otras Artes), una asociación de pintores de la Región de Murcia.

 – ¿Y funcionó?

Sí, pues fuimos pioneros ya que, como colectivo artístico, salimos de la Región de Murcia y sacamos el arte a la calle, entre otras cosas.

– Como suele pasar con las buenas ideas, te la copiaron…

No exactamente. Pero sí que es cierto que dentro de APIMO hubo quien me la jugó, como pasa en todos sitios. Sus motivos tendrá, pero yo ya tenía en la recámara el que es mi proyecto, pues además de esta lucha absurda de egos (que no entiendo), había nuevos proyectos en mi mente que no tenían cabida en APIMO.

Premiar la excelencia en Cultura

– Entonces nace Gestiona Cultura, ¿no es cierto?

Sí, gracias a la cual me he podido desarrollar en plenitud y, además, he podido dar cabida a todo proyecto que he imaginado. De hecho, en marzo de este mismo año organicé los primeros “Premios Regionales de la Cultura Murcia 2017 (PRECUM)”, los cuales tuvieron gran acogida y repercusión. Diecisiete galardones a diecisiete artistas dentro de los diferentes ámbitos del arte: Letras, Proyectos Culturales, Diseño Gráfico, Danza, Periodismo, Pintura, Premio especial Dinamizador Cultural, Cine y Producción Audiovisual, Artista Revelación, Fotografía, Escultura, Música, Teatro, Danza, Patrimonio Cultural en la modalidad de Restauración y otro a Título Póstumo, por su aportación al mundo de la cultura, que recayó sobre Antonio Díaz Bautista, Catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Murcia, pintor y escritor.

–  ¿Piensas repetir y organizar los II Premios Regionales?

Sí, probablemente de forma bianual.

– Estos primeros premios tenían, de alguna manera, la intención de poner la cultura en valor, como algo que debe ser regulado por ley, ¿no es así?

Así es. Hay profesiones dentro del arte que deben ser reconocidas como tal, no sólo por la sociedad sino por la administración. Y hay profesionales que están haciendo cosas muy importantes, innovadoras e  interesantes y creo que tienen mucho que decir. El problema es que no tienen visibilidad en la prensa tradicional. Y otros, incluso ya fallecidos, habiendo aportado su gran pequeño grano de arena, han quedado en el olvido, como por ejemplo el escultor Adolfo Martínez Valcárcel, homenajeado en la gala, que murió viviendo casi en la indigencia. Con el propio Párraga, el gran pintor ya fallecido (el mes pasado fue el primer aniversario de su muerte) no hubo por parte de la administración reconocimiento alguno, siendo, como digo, uno de los mejores pintores que ha dado nuestra tierra y España. No hay, además,  museos nuevos o museos de artistas contemporáneos, a excepción de alguna exposición eventual que les cuesta mucho llevar a cabo. Tendría que haber museos de artistas vivos relacionados con las Bellas Artes donde, además, pudiesen darse a conocer.

– Entonces, es aquí donde encontramos el germen de la Plataforma a favor del Manifiesto por la Ley de Cultura en la Región de Murcia…

Exacto. Hay que mejorar el sector cultural para situar a Murcia como centro de la cultura. Hay mucho talento que no tiene ningún apoyo económico. En definitiva, la cultura es un sector que mueve dinero y sus profesionales necesitan legislación en la que se encuentren de primeras, reconocidos como tales y, luego,  reflejados sus derechos y necesidades, siendo el más básico que la administración tenga la obligación de apoyarlos con ayudas igual que hay para otros sectores como la agricultura, artesanía o sanidad. Tiene que haber un plan estratégico cultural que fije los objetivos y carencias de estos profesionales, agrupándolos a todos como colectivo profesional. Eso significa sentar las bases del desarrollo cultural y principalmente ayudas económicas para la internacionalización. La cultura es una fuente de riqueza y motor económico que parece que se les está escapando a los gobernantes y se tiene que explotar pues generaría, entre otras cosas, muchos puestos de trabajo.

– ¿Te sientes valorada en el mundo en el que te mueves?

Sí, tengo muy buenos amigos que me apoyan y la experiencia y los malos momentos, enseñan.

– ¿Tienes futuros proyectos que no se pueden contar?

(Ríe). Pues claro, pero todo a su debido tiempo.■




En el final, Ítaca

Artículo recuperado de http://blogs.laverdad.es/reflexionesuniversidad30/. Publicado en enero de 2015 por mí en dicho blog.

Registrado en Safe Creative. Ana María Soto Barrionuevo, 2015. Todos los derechos reservados. Número de registro: 1502013153173

El sábado una persona a la que le voy cogiendo cariño (¡animalico! Si es que se les coge cariño…xD) me pasaba en relación a la lectura de un libro y las conclusiones relacionadas este poema. Al leerlo sabía de antemano el contexto por todos conocido, la Odisea, el caso es que yo le vi un sentido y significado distintos al que se supone se le otorga por los entendidos. Y cada vez que más lo leo, más me convenzo.

Mi querido amigo me “escribe sobre ello” y eso voy a hacer. No obstante, darle las gracias por despertar mi curiosidad intelectual y saber más que yo, lo que realmente me fascina. Gracias.

No esperen un análisis exhaustivo y correcto, no es a lo que me dedico. Intentaré hacerlo lo mejor que pueda y acorde a ciertas normas o reglas que le son inherentes (al análisis, digo). Así que lean, disfruten y comprueben si puedo estar en lo cierto. Gracias de antemano.

 

                                ÍTACA

                Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
                pide que el camino sea largo,
                lleno de aventuras, lleno de experiencias.

               No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
               ni al colérico Poseidón,
               seres tales jamás hallarás en tu camino,
               si tu pensar es elevado, si selecta
               es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
               Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
               ni al salvaje Poseidón encontrarás,
               si no los llevas dentro de tu alma,
               si no los yergue tu alma ante ti.

              Pide que el camino sea largo.
              Que muchas sean las mañanas de verano
              en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
              a puertos nunca vistos antes.
              Detente en los emporios de Fenicia
              y hazte con hermosas mercancías,
              nácar y coral, ámbar y ébano
              y toda suerte de perfumes sensuales,
           cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
              Ve a muchas ciudades egipcias
              a aprender, a aprender de sus sabios.

             Ten siempre a Ítaca en tu mente.
             Llegar allí es tu destino.
             Mas no apresures nunca el viaje.
             Mejor que dure muchos años
             y atracar, viejo ya, en la isla,
             enriquecido de cuanto ganaste en el camino
             sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

             Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
            Sin ella no habrías emprendido el camino.
            Pero no tiene ya nada que darte.

            Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
           Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
           entenderás ya qué significan las Ítacas.

                                                             Kavafis (*), dedicado a Odiseo, Ulises.

 

Contextualicemos en primera instancia el poema y su fundamentación histórico-literaria. Este es un poema que (*)Constantino Petrov Kavafis/Cavafis (Alejandría 1863-1933), poeta griego,  dedica a Odiseo (Ulises), protagonista de La Odisea, de Homero. Como saben, Odiseo rey de la Ítaca, isla Jónica frente a las costas griegas. Su esposa en La Odisea es Penélope y tras marchar a la Guerra de Troya, pasa diez años de su vida intentando regresar a Ítaca, su hogar.

Dicho esto, es fácil y aparente pensar que Cavafis lo único que hace es aconsejar a Odiseo en su vuelta a casa con una más que posible experiencia en las tierras y en el viaje que éste ha de emprender (Cavafis conoce la zona, es de la zona). Yo no creo que Cavafis le hablase a Odiseo sobre cómo volver a su casa sino que escribió utilizando un recurso literario a mi entender brillante sobre la muerte. Para Cavafis, Ítaca es la muerte, el final del camino al que no solo va Odiseo sino que vamos todos. Y es por ello que durante todo el poema hay alusiones a un viaje que ha de disfrutar, que ha de ser largo pues cuando llegue a Ítaca todo se habrá acabado.

Como ven he remarcado en negrita las referencias que considero que Cavafis utilizó para hablar de la muerte, utilizando Ítaca como un símbolo de la muerte y el camino hacia ella la vida que todos hemos de emprender y vivir y cuyo final es la muerte, es decir, Ítaca. Es por tanto que Cavafis está reflexionando a mi entender sobre cómo vivir la vida pues al final viene la muerte y utiliza la Odisea de Homero como recurso. A mi parecer, ya les digo, simplemente genial.

Analicemos ahora pues esas referencias que en  mi humilde opinión hacen a la muerte la protagonista del poena.

Pide que el camino sea largo.- Desea, reza a esos dioses en los que crees en que tengas una larga vida antes de llegar a su destino final, que es la muerte. Pide un camino largo hasta Ítaca pues significará que estás vivo y tienes posibilidades de vivir y experimentar muchas cosas.

Perfumes sensuales; cuantos más perfumes sensuales puedas.- Los perfumes son claramente las mujeres, a mi modo de entender. Es cierto que Cavafis se mostró abiertamente homosexual por lo que más concretamente los perfumes son los amores, cuantos más amores sensuales puedas. Para Cavafis la vida ha de llevar consigo el amor, el amor sensual y con una esencia pues elige “perfume” como símbolo del amor. Una esencia entonces única y que no se olvide, que la memoria de olfato (y en el caso no figurado, nuestro recuerdo) sea capaz de recuperar cada vez que quiera o, de manera inconsciente, cuando una esencia se parezca a aquel perfume/amor que nos encandiló. Por tanto la vida es amar y cuanto más, mejor.

Ve a muchas ciudades egipcias a aprender de sus sabios.- Cavafis hace aquí un gesto directísimo a su vida ya que considera que hay que parar en ciudades egipcias a aprender de sabios, como Alejandría, por ejemplo, ciudad en la que nació y vivió. Aquí se refiere también a que la vida es estudio, es aprendizaje, no solo amores y cosas materiales, hay que dedicar tiempo a la mente y su enriquecimiento, aunque luego vayamos a morir, es una mercancía necesaria para sobrevivir en nuestro camino hacia el final, que es Ítaca, que es morir.

Ítaca siempre en tu mente, es tu destino– Cavafis le dice a Odiseo que morir es el destino y fin último de su viaje por la vida ergo es el fin del viaje de la vida de cada uno de nosotros. Depende del camino que elijamos para llegar a Ítaca y lo que lo disfrutemos será la esencia de lo que vivamos. Eso sí, sin olvidar que un día llegaremos a Ítaca y habremos de rendir cuentas (vamos a morir). Y es un destino inexorable, por lo que Cavafis afirma tajantemente que es el destino de Odiseo (de todos nosotros), no hay otro más, ese es seguro al cien por cien.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje, sin ella no habrías emprendido el camino.– El conocer que nos vamos a morir (Ítaca) nos brinda el hermoso viaje de vivir, sin tener conocimiento de nuestra muerte no viviríamos la vida de igual manera. El saber que tenemos un fin y que ese fin es ineludible hace que la muerte, lo opuesto a la vida, sea lo que nos empuje a vivir, nuestra motivación. Cavafis así lo refleja.

– Mas no apresures nunca el viajeMejor que dure muchos años y atracarviejo ya, en la isla.- Cavafis aconseja a todo aquel que le lea que no tenga prisa por vivir, que la vida dure muchos años y la muerte se venga ya viejo, atracado en Ítaca. Es decir, llega a la muerte habiendo vivido durante muchos años y viejo, ya no tienes nada que perder sino yacer en la tierra.

Sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significan las Ítacas.- Efectivamente, solo la sabiduría recogida durante el viaje de la vida hacia la muerte (hacía Ítaca) y la experiencia vivida nos hará entender qué es la muerte, quizá un punto necesario en la vida de una persona cuando ya ha experimentado y vivido y cuya vejez impida caminar más. Y con ello, no tener miedo a morir, pues esa experiencia y sabiduría harán que no lo tengamos y nos otorgarán paz interior.

 

Quizá haya algún filólogo, escritor, literato que pueda discutir conmigo esta afirmación tan sencilla de que este poema habla de la vida y especialmente la muerte, en forma de recurso literario y utilizando Ítaca, esa isla a la que parece que Odiseo nunca llegaba pues estaba viviendo. Estaré encantada, pues como he dicho, cada vez que lo veo son nuevos parámetros lo que me hacen verlo más claro.