Es amor, mi corazón…

 

Cuando el corazón aprieta, sin saber si llorar… Cuando quiere volar alto, pero sabe, bien que lo sabe, que no va a poder llegar… A donde quiere ir, donde desea ir, porque, late, late,late… Por él.

La mar en calma le hace calmar. La mar brava, ¡ay la mar brava! Le hace palpitar, llorar, saltar… ¡Morir!

El puerto que me vió nacer, anegado tiene mi corazón… Por querer volar sin poder, por llorar sin querer y sin éste saber…

Que lo que le provoca esas emociones es lo más bonito, puro y pleno que le puede secuestrar: el amor.

Secuestrado de amor se haya. Bendito corazón. Plena emoción. Vivo.

«Muchacha en la ventana». Salvador Dalí, 1925.