Serás entonces el maquinista

 

 

La vida no pregunta,
no espera ni avisa.

La vida es un tren cargado de personas y situaciones,
que no contempla paradas, que no entiende de sendas ni destinos…

Sólo sigue su vía sin mirar,
ni hacia delante ni hacia atrás.

Le da igual arrollar. Arrollarte.
Pasa sin respetar señales.
Es tan arrogante que, para ella, no existen.

Pero tú sí puedes aprovechar sus carencias,darles la vuelta,
y quitarle el mando.

Ríete de ella.Toréala a carcajadas: tu felicidad le asusta.
Sé inteligente y cámbiale la aguja de la vía a tu antojo.

Si no pregunta, házlo tú a gritos.
Si no avisa, ni para, ni mira:
pégale latigazos sin pudor.

Ya verás como entonces se indigna,
luego se amedrenta y con ello,
te respeta.

No le prestes atención,
latigazos de indiferencia;
Es prepotente y ¡lo sabe!
Necesita que la hagan humilde.

Verás que así se detiene,
para que subas y hagas bajar;
serás entonces el maquinista.

Prepara el pito y el gorro que el tren ahora lo llevas tú.

Y a tu manera.

 

 

image_pdfimage_print
2 comentarios en «Serás entonces el maquinista»

Deja un comentario